martes, 13 de mayo de 2025

 

7 de Abril: Punto Vital

 

 El pasado 7de abril fuimos al vial Norte por el Día Mundial de la Salud.


El día empezó con una zambomba y repartieron piezas de frutas junto a una libreta  a todos los niños. Antes de que empezara vimos algunas casetas y la nuestra, que fue por donde empezamos. A continuación, nos  presentaron  a cada enfermera y  cada centro  leyó un manifiesto sobre la salud .

Empezamos por nuestra caseta, vimos todas las cosas que habíamos hecho los días anteriores y nos contaron que hay que tener cuidado si conducimos bajo el efecto de sustancias como drogas o alcohol. Para comprobar cómo estas sustancias nos afectan, nos pusieron unas gafas de distorsión visual y realizamos algunas actividades.

Lo que más llamó mi atención fueron dos cosas: La primera fue un pasa palabra sobre la higiene bucal y La segunda fue un experimento que trata sobre qué pasa cuando tienes microorganismos en las manos , los que pudimos percibir a través de luz ultravioleta.

Desayunamos las frutas que nos dieron y seguimos con más actividades. Al terminar, nos juntaron a todos los centros y terminamos con un baile grupal.

 

                                                                      Martín Velasco, 1ºC

 ANTONIO MACHADO Y URIEL

¿Acaso importa el día en que nace el arte?

Antonio Machado llegó a las Puertas del cielo cuando el sol ya se alzaba por el mediodía. Intrigado e ilusionado a la vez, sin temor a los que pudiera encontrar y sin pena por lo que dejaba atrás, avanzó con decisión hasta las grandes puertas hechas con nubes brillantes y limpias, y se detuvo frente al impetuoso e impoluto ángel que las custodiaba. -Antonio Cipriano José María Machado Ruíz –dijo Uriel con una media sonrisa –bienvenido al cielo. Sé que lo tienes bien merecido.

-Eres Uriel, ¿Verdad? –preguntó Machado, más por asegurarse que por duda hacia su interlocutor. 

El aludido asintió.  -Has tenido una vida muy inspiradora, según ha llegado a mis oídos, Antonio, y, sin duda, has ganado tu pase hasta el cielo. Pero, me gustaría oír  tu viaje por la vida de tus propios labios, si no te importa. –dijo Uriel.

Antonio Machado sonrió y asintió.

Escucha bien, Uriel, porque esta es mi historia, y comienza y acaba con los soles de mi infancia.

-Nací a las cuatro y media de la madrugada del 26 de julio de 1875, en la onomástica de mi madre –comenzó Antonio Machado – y en Sevilla. Fui el segundo hermano de los ocho que tuvo mi madre a lo largo de su vida, aunque no todos sobrevivieron hasta alcanzar la elevada edad que yo he alcanzado. Once meses antes de mi nacimiento, mi madre había dado a luz a mi hermano mayor, Manuel, que ha sido mi compañero en muchas de mis pasajes.

La familia de mi madre poseía una confitería en el barrio de Triana, y mi padre, era abogado, periodista e investigador. En 1883, gracias a mi abuelo, mi familia se trasladó a Madrid, la capital, con la intención de que nosotros tuviéramos acceso a los métodos pedagógicos de la Institución Libre de la Enseñanza. El 16 de mayo de 1889, asistí al instituto San Isidro, donde la Institución estaba entonces colegiada. Allí, en junio, aprobé Geografía, pero suspendía latín y castellano, y mi expediente fue adjudicado al instituto Cardenal Cisneros para el curso 889-890.

Entre tanto, la economía de nuestra familia, que ya de por sí era bastante apretada, alcanzó un nivel altamente crítico, y mi padre tuvo que aceptar un trabajo de abogado en San Juan de Puerto Rico donde, en lugar de ganar dinero para subsanar la crisis de nuestra familia, sufrió una tuberculosis que acabó con su vida el 4 de febrero de 1893.

En 1895, aún no había finalizado el bachillerato, y la muerte de mi abuelo golpeó a nuestra familia con la fuerza de una crisis económica aún peor, ya que los hombres que trabajaban habían muerto y ya nadie llevaba ingresos a nuestra familia.

-¿Cómo seguisteis adelante? –preguntó interesado Uriel, agitando las alas de ángel con emoción. –

Mis hermanos y yo, más unidos que nunca, nos dejamos estimular por la vida pública de la mayoría de los intelectuales de la época, y de ahí conseguimos pequeños empleos para subsanar la crisis que sufríamos.  En junio de 1899, viajé a París, donde ya me esperaba mi hermano Manuel, y comenzamos a trabajar para la editorial Garnier, donde conocimos a figuras de la literatura y el teatro de la época, como a Enrique Gómez Carrillo o a Pío Baroja.

En abril de 1902, hice con Manuel mi segundo viaje a París, donde nos reencontramos con Joaquín, otro hermano mío, que nos relató al abrigo de la noche su terrible experiencia en América. El 1 de agosto de ese mismo año regresé con él a España.

Entre 1903 y 1908, colaboré en diversas revistas literarias, y de esta forma conseguí publicar algunos de mis poemas y en 1907 conseguí publicar un libro entero lleno sólo con mis poemas.

También en 1907, en Soria, conocí a mi verdadero amor, Leonor, a quien, si te soy sincero, Uriel, echo muchísimo de menos.

Uriel, quien había desenvainado su espada y se apoyaba en ella manteniendo el equilibrio con sus alas, esbozó una sonrisa traviesa, pero se mantuvo callado a la espera del resto de la historia.

 -En fin –continuó Antonio Machado –El 30 de julio de 1909, en la iglesia de Santa María la Mayor de Soria, me casé con Leonor. Deberías haber estado, Uriel, de verdad, pues fue el día más feliz de mi vida. –El ángel no se movió –Leonor se entusiasmó con mi trabajo, y allá estuvo apoyándome cuando las ideas no afloraban en mi mente. En diciembre de 1910, Leonor y yo viajamos de nuevo a París para que yo pudiera perfeccionar mis conocimientos sobre francés, y allí un año pasamos viviendo los dos juntos. Pero toda la felicidad que me había regalado mi esposa terminó en 1911, cuando, presa de la misma enfermedad que mi padre, Leonor cayó enferma y tuvo que ser ingresada justo antes de nuestra partida hacia Bretaña de vacaciones. Los médicos, impotentes, nos recomendaron que volviésemos de vuelta a Soria, con la esperanza de que allí mejorara, pero la enfermedad se negó a abandonar a mi amor y la muerte acabó por llevársela el 1 de agosto de 1912. Yo, roto de dolor y desesperación, solicité el traslado hasta Madrid, pero el único destino posible era Baeza, y allí pasé los siguientes siete años, sumido en la pena más que en la propia vida, dedicándome a la enseñanza de Gramática Francesa en la Universidad Baezana. Para salir de Baeza, me vi obligado a estudiar por libre, entre 1915 y 1918, la carrera de Filosofía y Letras. Con este nuevo título, solicité el traslado a Segovia, y al fin me lo concedieron, abandonando Baeza el otoño de 1919. Se me olvidaba mencionar que conocí en 1916 a Federico García Lorca, un apasionado poeta con tanatofobia.   Llegué a Segovia el 26 de noviembre de 1919, donde fundé la Universidad Popular Segoviana. También ejercí de vicedirector en el instituto general y técnico de la ciudad durante varios años. En 1927, fui elegido miembro de la Real Academia Española, pero nunca llegué a tomar posesión de mi sillón. El 14 de abril de 1931, se proclamó la Segunda República Española, y fui requerido para izar la bandera tricolor en el balcón del ayuntamiento. Jamás llegué a sospechar que tal proclamación pudiera ser la responsable de tanto dolor que se desató años más tarde.

Uriel resopló, pues recordaba la cantidad de almas inocentes que se habían presentado ante sus puertas en aquellos “Años más tarde”.

-Y entonces, en 1936, el horror se desató en Madrid, y se extendió por toda España, causando destrucción y dolor por doquier. La Guerra Civil Española había comenzado. Cuando la guerra comenzó, se inició también un plan de evacuación para una serie de escritores y artistas. Se presentaron en mi puerta mis colegas Rafael Alberti y León Felipe, que me incitaron con urgencia a marchar. Yo me negué en un principio, y fue al fin la presencia de mi madre en compañía de mis hermanos Joaquín y José la que me hizo recoger mis cosas y partir de mi amada ciudad.

El 22 de enero de 1939, ante la inminente ocupación de la ciudad por parte del bando sublevado, abandonamos Barcelona, último territorio español. Y, al fin, hoy, a las cuatro de la tarde del 22 de febrero de 1939, yo, Antonio Machado, he muerto de neumonía junto a mi madre.

Uriel sonrió y envainó su espada batiendo las alas con satisfacción. Gracias, Antonio Machado, por esta historia tan emotiva –dijo mientras, a su espalda, las puertas del cielo se abrieron para mostrarle el reino de Dios. 

–Leonor te está esperando.  

DIEGO PEÑA OSTOS, 2ºB

          Marzo 2025


domingo, 16 de febrero de 2025

 

LATE LA AMISTAD EN EL CASIANA

 14 de febrero, Día de San Valentín


Para celebrar este día, el Departamento de Convivencia, con la ayuda del alumnado del taller de manualidades y de mediación, organizaron varias actividades.

Una fue la exposición de un mural con el lema Late la Amistad en el Casiana, donde se pudieron leer frases relacionadas con la amistad y en el que se podía participar escribiendo nuestro nombre en un corazón que ofrecían los alumnos ayudantes.

Mediante la Caja de la Amistad, otra de las actividades que se llevó a cabo durante el recreo, se podían enviar tarjetas de agradecimiento a personas de nuestro centro.


También disfrutamos de un photocall que era todo corazón y en el que quedaron retratadas las buenas relaciones que laten en la comunidad educativa del IES Casiana.


Una bonita forma de celebrar San Valentín, inclusiva, emotiva y divertida.

AHG

 RESUELVE EL MISTERIO. El secreto de la mansión, de Lauren Magaziner


¡TIENES QUE LEERLO!

1.- Tú eres el/la detective y según vayas investigando puedes ir a una página u otra.

2.- Contiene acertijos de lógica.

3.- Hay varios casos para resolver.

4.- Es muy imaginativo.

5.- No te aburres porque hay adivinanzas que tienes que acertar para poder seguir leyendo.

Mi personaje favorito es Carlos porque es el principal investigador del caso.

 Está hecho de espagueti.

Valoración ⭐⭐⭐⭐⭐

                                                                    Aroa Sindones Gómez, 1ºC


 

VISITA AL MUSEO JULIO ROMERO DE TORRES

CRÓNICA

   Hace tan sólo unas semanas, los grupos de 3º de ESO nos fuimos de excursión al Museo Julio Romero de Torres, situado en la Plaza del Potro. En este museo se localizan gran variedad de magníficos cuadros no sólo de Julio Romero de Torres, sino también de su padre y otros autores.

   Lo primero de lo que uno se sorprende al pasar por la entrada es de la hermosura del hogar en el que antiguamente residían Julio Romero y sus familiares. Después se encuentra una variada selección de cuadros del autor, cada uno más interesante que el otro y muy cerca de la entrada, situado justo enfrente de unas escaleras que llevan a la sección superior del museo, se encuentra una vitrina con una amplia gama de objetos y utensilios que Julio Romero de Torres y su padre utilizaban en la creación de sus bellos cuadros: pinceles, una paleta de colores, todo tipo de objetos de valor y hasta una guitarra.

   Dirigiéndonos a la planta superior, encontramos un busto en mitad de las escaleras que es la viva imagen de Julio Romero y, un poco más adelante, una intersección de dos pasillos lleva a otras partes del museo con aún más cuadros

 


En general, el museo tampoco es tan grande, pero sí que aguarda una gran cantidad de hermosos cuadros que son parte de la historia de Julio Romero de Torres. Entre ellos, unos enormemente conocidos como La Chiquita Piconera, Amor místico, Cante hondo o Mujer de Córdoba, que son de las mejores obras del autor.

 Intentar interpretar las intenciones y el punto de vista con el que se hizo cada cuadro es siempre una experiencia muy bonita.

                                                                                                                                                                                                                                Rafael Gómez Estepa, 3ºA



 



LOS CUATRO CLANES, de Erin Hunter




         1.- No tiene dibujos y así te lo puedes imaginar tú y es más divertido.

         2.- Es de fantasía, los gatos hablan, hay uno que vuela.

         3.- El protagonista es un gato y me encantan los animales.

        4.- El gato protagonista, Colorado, al principio es rechazado, pero demuestra que es leal y, finalmente, es aceptado por todos.

        5.- Tiene pocas páginas y lo acabarás en pocos días.

Mi personaje favorito es Fauces Amarillas (nombre con el que bautizan a Colorado) porque te demuestra que da igual si eres distinto o no. 

Su pelaje rojizo parecía plateado bajo la fría luz.

 

Valoración ⭐⭐⭐⭐⭐


                                                              Ada Doriot Monserrat 1ºC

 


 

LAS DOCE CAMPANADAS DE LA PAZ EN EL IES CMT

 30 ENERO- DÍA ESCOLAR DE LA NO VIOLENCIA Y LA PAZ


Nos reunimos todo en el patio y nos situamos alrededor de un gran reloj que dibujamos en el suelo del patio. Fuimos colocando cada reloj con su hora en su lugar mientras Juana Muñoz, jefa del Departamento de Convivencia iba explicando a todos su simbología.



Este año hemos elaborado en las clases de tutoría unos relojes que simbolizan que es tiempo de Paz, de Respeto, de Paciencia, es decir, de valores que propician las buenas relaciones entre personas.





El equipo de mediación al que pertenecemos, hemos diseñado un gran mural decorado con nuestras manos plasmadas con el que hemos querido representar la Igualdad.



Para finalizar, nuestros compañeros Fabio y Carlota leyeron a través de la megafonía un manifiesto a modo de reflexión sobre el significado del término Paz.

Aroa Sindones y Leyre Jiménez 1ºC


                  QUÉ ES PARA MI EL DÍA DE LA PAZ



El día de la Paz es un día de reflexión y de pensar en qué tipo de persona queremos convertirnos en un futuro, si queremos convertirnos en personas buenas que den ejemplo a otras y que el mundo sea un lugar seguro.

Se debe hacer algo para que todas las personas sean felices, porque es un derecho. No debemos quedarnos mirando de brazos cruzados cómo otros se dejan la piel por otras personas. Recordemos que no se trata de quedar bien diciendo que se está en contra de algo malo, sino que hay que demostrarlo.

En mi opinión, la Paz debería ser tomada en serio. Este día debería de servir de reflexión para todos.

                                                                                Carlota Jurado Vázquez, 1ºB